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El valor de la puntualidad

Publicado: 5 de Febrero de 2019

EL VALOR DE LA PUNTUALIDAD. RESPETAR A LOS DEMÁS

La puntualidad es una manera de respetar a los demás y un deber de toda persona bien educada

Ser puntual, ser educado, valorar el tiempo ajeno

Dicen que la puntualidad es: cortesía de reyes, deber de caballeros, hábito de gente de valor y costumbre de las personas bien educadas. La puntualidad es una virtud que cada vez menos personas ponen en práctica. Se puede afirmar que la puntualidad se ha devaluado. Incluso, se mitifica y se crean leyendas urbanas sobre lo 'chic' o elegante que puede resultar llegar tarde a un lugar. ¡Qué pena! Hacer de la impuntualidad una virtud. ¡Qué gran error!

Si eres puntual, respetas a los demás

La puntualidad es una manera de respetar a los demás. Si hay algo valioso en el mundo es el tiempo, y ser rigurosamente puntuales ayuda al desarrollo correcto de los acontecimientos diarios. Como dice un popular y sabio consejo: " Rico no es el que tiene dinero, sino el que tiene tiempo". El impuntual está "robando" el tiempo de los demás.

El tiempo no se recupera, el dinero si puede recuperarse. Hacer a alguien esperar, es tirar por la borda su tiempo. Da lo mismo que sea en una reunión de negocios que sea a la puerta de una esquina. La impuntualidad es un gesto de mala educación. Además, la impuntualidad de unos afecta a los demás.

La puntualidad, no solo se da en la llegada, sino en la partida. Cuando tenemos un viaje proyectado, es de personas bien educadas partir según los planes establecidos previamente. Una impuntualidad en la hora de salida, puede acarrear problemas importantes, como no llegar a tiempo a tomar un vuelo, no llegar a una reunión o la posibilidad de perder la firma de un importante contrato o documento porque las personas que nos iban a acompañar se han ido a su hora.

La puntualidad debe ser rigurosa en todos los actos de nuestra vida diaria. Hay que ser puntuales siempre pero sobre todo cuando la ocasión requiere ser muy estrictos con el horario.

Situaciones en las que debemos ser muy puntuales

1. A la llegada al trabajo.

2. Cuando acudamos a cualquier acto o evento.

3. En reuniones y otros encuentros.

4. En las citas personales.

5. En cualquier otro compromiso de la índole que sea, social, laboral, profesional, familiar...

Si vemos que no podemos llegar a tiempo, es correcto avisar, por el medio que sea más rápido, para evitar que otras personas se vean perjudicadas. No olvidemos que la impuntualidad es una falta de educación y de respeto.

Algunas consecuencias que pueden acarrear las personas impuntuales a los anfitriones u organizadores de cualquier tipo de evento.

  • Retrasar la comida puede dar a lugar a no degustar los alimentos en su punto óptimo.

  • Retrasar una actividad por culpa de los impuntuales puede tener consecuencias importantes, como perder la actuación de algún artista importante.

  • Personal de servicio. No empezar a tiempo con cualquier tipo de evento no solo perjudica a los invitados, también al personal que trabaja que saldrá mucho más tarde de su horario habitual. 

Antelación, poca, pero suficiente: regla de los 5 minutos

La puntualidad tan necesaria en cualquier actividad, no debe llevarnos a llegar a los eventos con demasiada antelación. Es fácil, que si llegamos con demasiada antelación, nos encontremos con los anfitriones u organizadores ultimando algunos detalles. O si es una reunión en casa, los anfitriones pueden estar preparándose y los vamos a poner en un compromiso para tener que atendernos tan pronto.

"Hay que ser previsores para evitar llegar tarde"

Hay que calcular bien el tiempo y es suficiente con estar 5 minutos antes de la hora. Si llegamos demasiado pronto es mejor hacer algo de tiempo


Francisco Javier Ripoll Feliu

Experto en Protocolo y Ceremonial // Bedding Planner

www.protocolo.org


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