Publicado: 13 de Noviembre de 2018

El protocolo, en su definición más utilizada, hace referencia a distintas conductas y reglas que las personas en una determinada sociedad deberán conocer y respetar en ocasiones específicas, tales como en ámbitos oficiales por una razón en especial o porque posee algún cargo que requiere de este protocolo.

La palabra protocolo proviene del latín protocollum, el cual ya derivaba de un concepto griego. En español, el protocolo es un conjunto de reglas o instrucciones a seguir, fijadas por la ley o la tradición.

Estas conductas o reglas pueden incluir modos de vestirse, buenos modales o incluso, actitudes. En algunos países, por ejemplo, en aquellos que aún poseen una forma de gobierno monárquica, deben seguir el protocolo de una manera mucho más estricta a diferencia de otros. Un caso que siempre suele llamar la atención cuando se habla de protocolos a seguir es el del uso obligatorio de sombreros cuando se celebra una boda de la realeza en Inglaterra.

Los protocolos no solo existen en los ámbitos oficiales, ya que los ciudadanos que no poseen ningún cargo en especial se ven obligados a cumplir distintas conductas y reglas pactadas previamente en su sociedad. Estos protocolos suelen tener que ver con la obediencia y el respeto hacia las autoridades. Organizaciones jerárquicas como las Fuerzas Armadas, la institución de la Iglesia, o incluso, una escuela, son algunos de los ejemplos más comunes donde las personas deben obedecer de manera impuesta.

Protocolo en otras disciplinas

Un protocolo puede ser varias cosas dependiendo del contexto en el que uno se encuentre, por ejemplo un documento que indica cómo actuar en cierta situación. También se llama protocolo al conjunto de reglas sociales que fijan la conducta en público, por ejemplo en una cena. Conocemos normalmente al protocolo como la llamada etiqueta (para dar algunos ejemplos, masticar la comida con la boca cerrada o mantener los modales ante todo).


Javier Ripoll

Experto en Protocolo y Ceremonial.